Nuestras Noticias

Turbo-glorietas: otra vuelta para acabar con los problemas de las rotondas.

Turbo-glorietas: otra vuelta para acabar con los problemas de las rotondas.

La DGT publicó en octubre en su cuenta de Facebook una infografía que inmediatamente se hizo viral. En ella explicaba cómo se debe circular en las rotondas, una de las cuestiones que más discusiones genera entre los conductores. Prueba de ello es que la publicación suma más de 2.000 comentarios, que en realidad son 2.000 discusiones. En este tema no hay medias tintas: todo el mundo dice saber cómo hay que proceder en una glorieta y nadie admite matices. 02032015 Todo ese debate puede pasar a la historia gracias a un invento que llega desde Holanda, que ya ha funcionado en otros países de Europa y que ahora podría comenzar a extenderse por España: las turbo-rotondas. Este tipo de glorieta se diferencia de las convencionales en que todos los carriles tienen una función concreta porque cada uno está delimitado y ‘guía’ a los vehículos hacia una salida diferente. A afectos prácticos, los conductores deben saber o tomar la decisión de qué salida coger antes de entrar en la glorieta. Es decir, tienen que situarse en el carril correspondiente con antelación. Una vez elegido, ya no hay vuelta atrás, puesto que están delimitados por líneas continuas que, legalmente, no se pueden sobrepasar. Resumiendo: si al entrar en la turbo-glorieta te equivocas de carril… lo tienes crudo. Las turbo-rotondas eliminan, por tanto, los frecuentes choques laterales (que producen unos 6.000 accidentes al año), dado que los cambios de carril son legalmente imposibles, y aumentan el volumen de tráfico que circula por ellas, por lo que reducen las retenciones. En España ya existen este tipo de rotondas, aunque de momento se cuentan con los dedos de una mano. La primera se instaló en el municipio asturiano de Grado en 2009 y, según el alcalde de la localidad, el balance es positivo: se han producido sólo dos siniestros en seis años. Ahora, muchos Ayuntamientos estudian la posibilidad de instalarlas y otros, como el de Santander, ya han aprobado su puesta en marcha. RELATIVAMENTE FRECUENTES EN EUROPA “Son relativamente frecuentes en otros países de Europa. Quizá haya más en Holanda y Bélgica, pero en todos los países hay más glorietas normales que turbo-rotondas, a excepción de los Países Bajos”, explica a El Huffington Post Jorge Rodríguez, experto en tráfico y transportes y jefe de proyectos de Vectio, la empresa que instaló en España la primera turbo-glorieta. Rodríguez subraya que estas rotondas no se pueden hacer “así como así”, sino que requieren un estudio previo para comprobar qué flujo de tráfico soporta el cruce o la rotonda convencional ya existente. “Por ejemplo, si tenemos una glorieta con cuatro patas y unos flujos que en un 90% van de un origen para salir por el mismo, es un error hacer una turbo-glorieta. En ningún caso se puede sustituir automáticamente unas por otras sin estudiar los flujos”, advierte. Subraya, en cualquier caso, que en breve vamos a presenciar un proceso parecido al que tuvo lugar en los años 90, cuando las glorietas convencionales sustituyeron a los cruces de stop y ceda el paso. De momento no hay ninguna normativa que regule el diseño de las turbo-glorietas. LOS ‘CONTRAS’ DE LAS TURBO-ROTONDAS Pero no es oro todo lo que reluce y la turbo-rotonda tiene también sus desventajas y algunos detractores. Rodríguez admite que, como los conductores tienen que tomar la decisión de qué carril elegir antes de entrar en la glorieta, las equivocaciones son relativamente frecuentes durante las primeras semanas, pese a que las direcciones están señalizadas. Francisco Alonso, director del Instituto de Investigación en Tráfico y Seguridad de la Universidad de Valencia, añade más: “Se tienen serias dudas de su eficacia con tráfico de vehículos pesados, autobuses o ciclistas, pues su diseño compacto hace difícil su circulación y la resolución de conflictos con otros usuarios como ciclistas y peatones”. Además, añade, estos nuevos diseños requieren que los conductores se acostumbren a ellos y aprendan la forma de circular. “Deberán ser reforzadas con más señalización. De no ser así, se convertirían en elementos extraños y sorpresivos para el usuario, lo cual siempre va en detrimento del cumplimiento de las expectativas del conductor por el trazado, relacionado con la seguridad vial”. GUÍA PARA CIRCULAR EN UNA ROTONDA CONVENCIONAL Jorge Rodríguez señala que las turbo-glorietas son más eficaces reduciendo los atascos que las convencionales porque en éstas, aunque haya cinco carriles, hay un “sobreuso” del exterior. Y aquí llega la raíz del problema: ¿Cómo se debe circular en una rotonda normal? Los expertos dan algunas nociones: La prioridad de paso es siempre de quien circula por la rotonda. Dentro de la glorieta, los cambios de carril se efectúan respetando la prioridad del vehículo que circula por un carril frente a los vehículos que pretendan ocuparlo. Es decir: si vas por el carril interior y al desplazarte hacia la salida de la rotonda chocas con un vehículo que va por el exterior… la culpa sería tuya. Hay que señalizar con los intermitentes todos los cambios de dirección, incluida la salida de la glorieta. Hay que salir de la rotonda por el carril exterior, pero técnicamente es incorrecto circular siempre y todo el rato por él. No obstante, circular siempre por el exterior no es sancionable. “Imaginemos que estás dentro de la glorieta y tu salida es la segunda o la tercera. Deberías ir por un carril interior y desplazarte al exterior únicamente tras la salida previa a la tuya. Antes no”, explica Rodríguez. Es incorrecto, y peligroso, pasar directamente del carril interior a la salida de la rotonda. Otros vehículos pueden ir circulando por el carril exterior y chocar contigo. Por tanto, debes desplazarte del carril interior al exterior con antelación. Si vas a salir por la primera salida de la rotonda, sí debes circular por el exterior. Fuente: Huffington Post Imagen: NoticiasCoche.com Posted in 2 ruedas - Bicis y motos, Colaboración con la DGT, Consejos, Responsabilidad Social Corporativa, Seguridad, Seguridad Vial, Tráfico